¿Sabías que el pasado 3 de Enero, en la revista “ÉS” de la Vanguardia, se habló de Mugendo y sus orígenes?

En este suplemento semanal se relataba la belleza exótica y misteriosa de la isla de Okinawa, en Japón. Este paraje, cuna de las Artes Marciales y lugar de origen del Karate, nacieron los precedentes de lo que hoy es Mugendo.

Analizando la historia que nos ofrece Wikipedia:

“Las sucesivas prohibiciones al porte de armas en la historia de Okinawa y la importancia dada a las artes marciales sin armas se debe a que la isla, mucho antes de ser anexada al Shogunato de Japón, ya era un puerto libre donde atracaban numerosas embarcaciones de varias partes de Asia (China, Corea, Tailandia, Indonesia) incluso siendo parte de Japón. Fue el primer lugar donde llegó la nave del comodoro Perry de los EEUU en el siglo XIX antes de llegar a Yokohama y obligar a los japoneses a abrir sus puertos, pues desde 1.639 hasta 1.853 tanto japoneses como okinawenses habían vivido aislados del mundo exterior por decreto del shōgun (líder militar) Tokugawa Iemitsu, hasta la época moderna, en que el último de los Tokugawa, Tokugawa Yoshinobu, cedió el poder total y definitivamente al emperador Meiji entre 1868 y 1902.

En la isla de Okinawa se vivía una situación naval y comercial de gran intercambio entre varios reinos, similar a la de las islas Filipinas, aunque con varias prohibiciones al porte de armas que se iniciaron en 1409 por el rey Sho Shin, que favorecieron la unificación de los pequeños feudos en que se encontraba dividida la isla, evitando así futuras divisiones y conflictos entre los visitantes y los nativos. Estas medidas fueron luego enfatizadas de nuevo ya en 1609 por los guerreros samurái japoneses invasores pertenecientes al clan Satsuma, quienes confiscaron las armas restantes. Durante este periodo la vida fue aún más austera y restrictiva, obligando tanto a los nobles como al pueblo a desarrollar aún más los métodos de combate tanto con implementos agrícolas (kobudō), como a mano vacía (karate) respectivamente.”

 

El artículo habla sobre el origen del Karate moderno, fundado por Funakoshi, maestro de Othsuka, que a su vez instruyó a Meiji Suzuki, creador y cofundador de Mugendo.